Censura Asamblea Nacional de Ecuador a exdirectivo de información

Quito, 13 mar (PL) En una audiencia de juicio político que llegó casi hasta la medianoche, el pleno de la Asamblea Nacional de Ecuador censuró, por mayoría de votos a Carlos Ochoa, destituido recientemente del cargo de superintendente de Información y Comunicación.

'Me dirijo desde la tranquilidad que me da la honestidad. De no haber sido citado por peculado, asociación ilícita, tráfico de influencias, ni por nada ilegal', afirmó el exfuncionario al iniciar su defensa, que solo duró cerca de 15 minutos, pese a contar con tres horas para presentar sus pruebas de descargo.

En su intervención aseguró que asumió una responsabilidad: haber sancionado con mano firme y de justicia a quienes creyeron que los medios tienen derecho a denostar a aquellos en desacuerdo con su modelo neoliberal.

Al respecto, enfatizó que es culpable de reducir la violencia en los medios e impedir imágenes dolorosas y grotescas para exacerbar las más bajas pasiones, de defender los derechos de niños y adolescentes, del cholo, indio, negro, mestizo, blanco, todas las minorías del país; así como de darle oportunidad a músicos y productores ecuatorianos.

Según adelantó, su posible censura constituiría una condecoración, porque es la prueba de que cumplió con la Ley (aprobada por el legislativo) y enfrentó la negativa del poder mediático ante cualquier control.

Finalmente, indicó que se va con el mismo patrimonio con el cual asumió el puesto, en octubre de 2013 y con la frente en alto, porque fue fiel a sus principios y convicciones, y abandonó la Asamblea antes de escuchar la decisión del pleno.

Contrario a su exposición, los legisladores que intervinieron para probar la necesidad de establecer responsabilidad, consideraron que Ochoa atentó contra uno de los principales derechos humanos: la libertad de expresión y abusó de su autoridad.

A juicio de algunos, el exsuperintendente manipuló la Ley de Comunicación y sancionó, de esa forma, a 106 medios, además de gastar una cifra superior a los 80 mil dólares.

También lo acusaron de permitir, con discrecionalidad, más de 170 insultos discriminatorios en las sabatinas, así como de actuar con desproporcionalidad frente a algunos medios de comunicación.

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