La infancia paga el precio más alto por los conflictos en África

La infancia paga el precio más alto por los conflictos en África
Por Richard Ruíz Julién
Addis Abeba, 6 dic (PL) Los conflictos armados en África, y las enfermedades y el hambre que estos conllevan, causaron la muerte de cinco millones de niños menores de cinco años entre 1995 y 2015, según un estudio presentado hoy aquí.
De esos, alrededor de tres millones eran bebés de hasta 12 meses, es decir, el triple de las personas directamente abatidas en un brote de violencia en el continente.

La pesquisa, discutida en la sede de la Unión Africana pero publicada originalmente en la revista médica The Lancet, no se apoya en ningún efectivo real, sino que comparó datos de 15 mil 441 conflictos en los que casi un millón de personas perdieron la vida.

Los autores emplearon esa información para calcular el riesgo de muerte de un niño en un radio de 100 kilómetros de un enfrentamiento armado y hasta ocho años después.

A continuación, computaron el número de decesos atribuidos a las numerosas guerras en África; la cifra de cinco millones es muy superior a las de las estimaciones precedentes, señala el documento.

'En los últimos 30 años, se produjeron en la región conflictos armados más frecuentes y más intensos que en cualquier otra área del orbe', apunta.

'Este análisis muestra que los efectos de los choques van más allá de la muerte de los combatientes y de la devastación física: aumenta considerablemente el riesgo de deceso de infantes durante un largo periodo'.

Además de herirles directamente, contribuyen a enfermedades como el retraso en el crecimiento 'a lo largo del tiempo y en amplias zonas', según el equipo.

Y esto, a causa de la interrupción de los cuidados médicos para mujeres embarazadas y recién nacidos, la propagación de afecciones a medida que los servicios sanitarios y las redes de agua se hunden, de la falta de medicamentos y de la malnutrición generada por el agotamiento de los víveres.

En tanto, la Organización de Naciones Unidas estima que las necesidades de fondos de asistencia para 2019 serán elevadas en muchos territorios africanos.

República Democrática del Congo requerirá mil 450 millones de euros de apoyo, Sudán del Sur mil 320 millones, Etiopía mil 50 millones, Somalia más de 880 millones y Nigeria casi 746 millones.

También se ha deteriorado la situación humanitaria en el último año en República Centroafricana (378 millones) y Camerún (345 millones), donde la violencia recrudeció, lo que ha generado un aumento de los desplazados.

A esta cuestión se prevé que se sumen nuevos requerimientos por el previsible impacto del fenómeno meteorológico de El niño.

La ONU alerta de que existe un 80 por ciento de probabilidades de que se produzca a finales de 2018; ello pondría en peligro de sequía, ciclones e inundaciones a 25 países, la mayoría de ellos en África.

Pese a que los donantes aumentaron sus contribuciones de fondos en los últimos años, pasando de nueve mil 300 millones en 2014 a 12 mil 200 millones en 2017, Naciones Unidas ha advertido que la brecha entre el dinero perdido y el recibido finalmente sigue situándose en torno al 40 por ciento.

Así, aunque 2018 se encamina a ser un año récord en cuanto a los soportes humanitarios recabados, aún se quedará lejos de los casi 21 mil 900 millones de euros solicitados.

Según un informe reciente, hasta el 19 de noviembre se habían recibido casi 12 mil 200 millones, un 56 por ciento del total.

En 2017, para esa fecha se había recibido el 52 por ciento de los fondos solicitados.

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